1.- Atención a las condiciones particulares

Nos encontramos con clientes que han pactado condiciones concretas con sus bancos y entidades de crédito, y que han quedado correctamente reflejadas en las condiciones particulares de sus contratos de cuenta corriente o de financiación. Pero en ocasiones (no muy extrañas, desgraciadamente) encontramos que a la hora de hacer la liquidación de gastos y comisiones la entidad aplica las condiciones generales y no las condiciones particulares firmadas en el contrato. Y siempre es en contra de la empresa.

Un cliente de Tesoralia realizó una transferencia a China  de 400.000 € por el pago a un proveedor de material tecnológico.

El banco cargó una comisión por transferencia del  0,4 % del importe de la transferencia, que ascendió a 1.600 €. Según el contrato de póliza de crédito que tiene firmado el cliente con este banco, la comisión por transferencia internacional es de 50 €. El banco ha cometido un error de 1.550 € de cargo excesivo sobre el importe pactado, que fue detectado por el asesor de Tesoralia al revisar las liquidaciones del mes.

El cliente realizó la correspondiente reclamación por cargo indebido ante la entidad bancaria, que procedió a devolver los 1.550 € de cargo erróneo.

2.- La trampa de la comisión de no disposición

Hemos encontrado algún caso de práctica abusiva de alguna entidad bancaria en la aplicación de la cláusula de “no disposición” o “de disponibilidad”

Las entidades bancarias están cobrando de una forma muy generalizada en los últimos tiempos comisiones de “no disposición” sobre los saldos no dispuestos de las pólizas de crédito. Una comisión que puede tener su sentido financiero, ya que es lo que cobra el banco por tener a “nuestra disposición” el importe no dispuesto de la póliza de crédito, lo que le impide rentabilizarlo en otra forma.

Primero debemos saber que aunque se llama comisión, no lo es. Es un tipo de interés que cobran sobre la parte no dispuesta de la póliza de crédito, y por tanto, aumenta en la medida que menos utilizamos la póliza. Esto rompe una postura tradicional de gestión de la PYME, que era estar “sobrado” en la financiación mediante pólizas de crédito para poder cubrir cualquier necesidad financiera aunque no fuese razonablemente previsible. Ese conservadurismo se ha encarecido, y mucho.

Lo segundo es conocer las condiciones de la “comisión de no disposición”. Actualmente se están firmando tipos de entre el 0,5% y del 0,75% del saldo no dispuesto. Pero ojo, son tipos trimestrales o semestrales, con lo cual su tasa anual equivalente fácilmente puede estar por encima del 2,5%.

Pero lo que nos ha escandalizado ha sido el caso de un banco que cobraba al cliente el 0,5% mensual de comisión de no disposición: El  cliente firma una póliza de crédito con el Banco en el mes de Agosto de 2013 por importe de 150.000 € por plazo de un año. Entre las condiciones se firma un interés del  5,55%, y una comisión de no disposición del 0,5%. Las liquidaciones de intereses son mensuales.

Cuando el asesor de Tesoralia revisa la liquidación de intereses descubre que mientras que el tipo de interés sobre el saldo dispuesto es del  5,550 % anual, la comisión de disponibilidad sobre el saldo medio no dispuesto que está aplicando el banco es del 0,5 % MENSUAL!.

Es decir, están cobrando una TAE del 5.77% por los saldos dispuestos, y una TAE del  6,18% por los saldos NO dispuestos. El banco cobra más por el dinero que no se dispone que por el dispuesto!.

Lo peor llega a la hora de revisar el contrato de la póliza de crédito donde dice que el tipo de interés es del  5,55% y la comisión de no disposición del 0,5%. En ninguno de los dos casos se indica si se refiere a tipos anuales, mensuales o trimestrales.

Entendimos que era una cláusula claramente abusiva, por lo que se le reclamó al banco la corrección de ese error. El banco admitió inmediatamente que pasaría a cobrar la comisión en términos trimestrales en lugar de mensuales, suponiendo un ahorro de más de 4.000 € anuales en la empresa.

3.- Mi banco me hace un favor: me permite descubiertos en cuenta corriente

Desgraciadamente, esta es una frase que escuchamos con  cierta frecuencia en boca de gestores de muchas PYMES. Presumen de su buena relación con el banco que les “permiten” esta excepción, lo que les da mucha flexibilidad para gestionar sus desfases de tesorería.

Lo que estos gestores desconocen es la gran trampa (mejor dicho, el gran negocio) que hace el banco detrás de este consentimiento.

Las cuentas corrientes tienen un comportamiento asimétrico extremo: mientras tienen saldos acreedores (a nuestro favor) no dan ninguna retribución o un escaso 0,5 % de interés anual, los saldos deudores (a favor del banco) generan un coste entre el 28% y el 30% en la mayoría de los casos. Pero no es lo único que cobra el banco en caso de saldos a su favor. Además existe en la práctica generalidad de los contratos de cuenta corriente una comisión de descubierto, de entre el 4% y el 5%.

La comisión de descubierto es un importe porcentual que cobra el banco de una sola vez sobre el saldo descubierto por el mero hecho de haberse producido.  Más claramente, si fallan nuestras previsiones de cobro, y un día se nos queda la cuenta en descubierto por  25.000 € el banco cargará la maldita comisión por importe de  1.125 €. (en el supuesto de un 4,5% de comisión). Pero además nos cobrará ese 29 % o 30 %  de interés durante el tiempo que mantengamos la cuenta en números rojos! (Unos 42 € por un descubierto de dos días en el caso del ejemplo)

En total el banco nos habrá cobrado un importe de 1.167 € por ese saldo descubierto de 25.000 € durante dos días. (Hablaremos en otro caso la aplicación de las fechas valor, ya que no es necesario que tengamos el saldo descubierto dos días para que nos cobren los intereses sobre esos dos días). Bien, pues el tipo de interés anual real que nos ha cobrado el banco por esos dos días de descubierto es del… 840 %.

Obviamente, una carísima financiación.

4.- Qué bien he negociado mi póliza de crédito

Es la sensación que tiene el responsable financiero de una empresa cuando ha cerrado la negociación de una póliza de crédito y ha conseguido rebajar medio punto las pretensiones iniciales de su banco.  Cuando descubre tomando un café con los responsables financieros de otras empresas de su entorno, además, que tiene un tipo inferior al habitual de otras empresas, no cabe en sí de gozo.

Y sería comprensible.

Y digo sería si fuese este el único coste de la póliza de crédito que felizmente acaba de firmar. Pero desgraciadamente, hay un par de costes adicionales que ennegrecen ese momento de alegría. Me refiero a la comisión de apertura y a la comisión de no disposición (o de disponibilidad, como le llaman algunas entidades)

Empecemos por la comisión de apertura. Es una comisión porcentual que se paga por anticipado de una sola vez sobre el importe total concedido de la línea de crédito. (Suelen  estar entre el 0,5% y el 2%). Lo cual supone dos características financieras importantes:

Primero que es pagada por anticipado (sin haber dispuesto aún de un solo euro), por el tiempo de duración de la póliza, normalmente un año. A la renovación de la póliza de crédito, habrá que volver a pagar la susodicha comisión.

Segundo, que versa sobre el importe total concedido, no sobre el dispuesto de la póliza de crédito. Eso significa que cuanto menos utilizamos la póliza de crédito, mayor es su coste.

Vamos a verlo con un ejemplo real. Una empresa firma una póliza de crédito de 150.000 € al 5,55 % de interés en Julio de 2.013. Tiene una comisión de apertura del 1,5%. El saldo medio dispuesto en el año fue de 30.328 € y pagó un interés de  1.683 €, el 5,55% pactado.  Y también pagó una comisión  de apertura de 2.250 €. Es decir, pagó un total de 3.933 € entre interés y comisiones en ese año por un saldo medio dispuesto de 30.328 €, o lo que es lo mismo, pagó un 12,96% de coste financiero real.

Si además tiene una comisión de no disposición, del 0,5 % trimestral en el caso del ejemplo, habría pagado 893 € de comisión, lo que sumado a los intereses y comisión de apertura da lugar a un pago anual total de 4826 € o lo que es lo mismo, un 15,91 % de interés.

Sabemos que es muy general la postura de tener pólizas de crédito infrautilizadas como método de aseguramiento y confort financiero de las empresas para casos de posibles necesidades de liquidez, evitando descubiertos en cuenta. Y no estamos en contra de esa política, pero si creemos que hay que ser consciente de los costes reales que pagamos en la empresa por su financiación para elegir el instrumento financiero adecuado.

5.- Neteo de saldos de cuentas

La gestión de tesorería es contradictoria en ocasiones. La búsqueda de la mejora en los costes financieros hace tomar decisiones que, a veces, generan costes mayores que los que pretendían ahorrarse.

Vamos a explicarlo con un caso real.

Un cliente de Tesoralia tenía firmada una póliza de crédito de 250.000 €  a un coste de 6,25% anual, firmada en Marzo de 2013. Tenía la política de mantener un alto grado de disposición de la póliza de crédito para no pagar comisión de no disposición, que ascendía a un 0,25 % trimestral. Simultáneamente mantenía saldos en cuenta corriente por importe superior a la póliza de crédito que no tenían ninguna remuneración.

Se hizo un cálculo del resultado financiero de mantener esa política de utilización de la póliza de crédito. En una liquidación trimestral, pagó los siguientes gastos financieros:

 

–          Intereses sobre Saldo medio dispuesto: 201.325,68 €, al 6,25%:  3.145, 71 €

–          Comisión de no disposición:                        48.674,32 €  al 0,25%:      121,69 €

–          Intereses sobre saldos acreedores:          240.328,12 € al 0,00%:           0,00 €

 

TOTAL GASTOS FINANCIEROS NETOS                                                  3.267,40 €

 

El asesor de Tesoralia calculó el gasto financiero neto de haber aplicado los excedentes de tesorería a cubrir el saldo dispuesto de la póliza de crédito:

 

–          Intereses sobre Saldo medio dispuesto:              0,00 €, al 6,25%:            0,00 €

–          Comisión de no disposición:                       250.000,00 €  al 0,25%:       625,00 €

–          Intereses sobre saldos acreedores:             38.002,44 €  al 0,00%:           0,00 €

 

TOTAL GASTOS FINANCIEROS NETOS                                                        625,00 €

 

El ahorro en gastos financieros fue de 2.642,40 € en un trimestre, es decir, más de 10.000 € anuales de ahorro.

Un simple cálculo puede suponer una gran mejora en los costes financieros. Y, en muchas ocasiones, las empresas operan según una rutina establecida sin dedicar tiempo a analizar este tipo de decisiones.

Merece la pena prestar atención a estas gestiones. Pensemos en el trabajo necesario  para mejorar ventas que nos proporcionen un margen neto de 10.000 €.

 


 

¿EN QUÉ PUEDEN MEJORAR LAS PYMES? (Y NO LO SABEN)

MI BANCO ME HACE UN FAVOR: ME PERMITE DESCUBIERTOS EN CUENTA CORRIENTE

¿TE LA JUEGAS CON LA PREVISIÓN DE TESORERÍA?

OBJETIVO: SALDO CERO EN EL BANCO (O COMO REDUCIR SUS COSTES FINANCIEROS)

SERÁ TONTERÍA, PERO CÓMO CABREA

¿QUIEN GANA MAS: LA BANCA O EL EMPRESARIO?

LA TRAMPA DE LA COMISIÓN DE NO DISPOSICIÓN

QUE BIEN HE NEGOCIADO MI PÓLIZA DE CRÉDITO

LA FINANCIACIÓN PARABANCARIA. ¿QUÉ ES Y DÓNDE ESTÁ?

¿SABES DE VERDAD CUANTO TE CUESTA DESCONTAR FACTURAS?

SALDO CERO EN EL BANCO: ¡GANA DINERO CON TU POSICIÓN FINANCIERA!

¿SON ILEGALES LAS COMISIONES BANCARIAS?

LAS 5 CLAVES PARA RELACIONARSE CON LOS BANCOS (y obtener de ellos lo que necesitamos)

¡MI BANCO ME COBRA UNA COMISIÓN DE MANTENIMIENTO SIN PREAVISO!

DAR CREDITO VIENE DE CREER

OJO CON LA COMISIÓN DE TRANSFERENCIA INTERNACIONAL

¿CÓMO ANALIZAN LOS BANCOS LOS RIESGOS DE LA EMPRESA?

COMO RECLAMAR UNA COMISIÓN O CARGO INDEBIDO AL BANCO 

¿SABES CÓMO GANAR  PASTA CON TUS PAGOS DE SEGUROS SOCIALES E IMPUESTOS?

¿CON CUÁNTOS BANCOS DEBE TRABAJAR MI EMPRESA?

¡PELIGRO: OFERTAS DE FINANCIACIÓN ENGAÑOSAS!

¿SON LEGALES LOS SWAPS?

EL EFECTO GACELA

QUE NO TE TOMEN EL PELO CUANDO TE DEVUELVEN RECIBOS O EFECTOS

¡EXISTE FINANCIACIÓN PARA PYMES SIN AVALES NI GARANTÍAS!

LOS PEAJES DE LA BANCA

UN FOLLÓN POR RETENCIONES EN UNA REMESA DE RECIBOS

¡MI BANCO ME DICE QUE DEBO ALGO QUE NO CONOCÍA!

LA IMPORTANCIA DE LOS COSTES FINANCIEROS (y cómo reducirlos)

¿CÓMO CONSEGUIR FINANCIACIÓN BANCARIA A UN COSTE RAZONABLE? 

¿PUEDE EL BANCO MODIFICAR UNILATERALMENTE COMISIONES PREVIAMENTE PACTADAS?

ATENCION A LAS NUEVAS CONDICIONES DE FINANCIACIÓN DE PYMES

CAMBIO DE CONDICIONES PACTADAS

¿QUIERES AHORRAR UN 20% EN LOS GASTOS FINANCIEROS DE TU EMPRESA?

LOS 6 CONTROLES DIARIOS OBLIGATORIOS A LOS BANCOS

LOS LADRONES DE TIEMPO EN LA GESTIÓN BANCARIA

REGLAS PARA NO PAGAR DE MÁS CON LAS FECHAS VALOR

EL CONTROL DE LA POSICIÓN BANCARIA

EL JUEGO SUCIO DE LA FECHA VALOR

LO QUE DEBES SABER DE LA CONCILIACIÓN BANCARIA.

¿PUEDE EL BANCO RETENER MIS SALDOS EN COBROS POR TPV?

COMO GESTIONAR LOS COBROS PARA MEJORAR LOS BENEFICIOS

¡PAIS DE MOROSOS!

MEDIDAS PARA REDUCIR LA MOROSIDAD

HORA DE CORTE DE LAS TRANSFERENCIAS

¿SABES A QUE REGISTROS ACUDIR PARA SABER SI APARECES COMO MOROSO?

CRITERIOS BANCARIOS EN LA CONCESIÓN DE PRÉSTAMOS Y CRÉDITOS